domingo, 9 de agosto de 2026

Cuerpos, Voces y Ciudadanía Sexual: Ensayo Político-Estratégico para les Jóvenes Amparistas Trans de Salta

El ensayo político-estratégico Cuerpos, Voces y Ciudadanía Sexual convoca a los doce jóvenes amparistas trans de Salta a asumir la vocería directa de su reclamo frente al Ministerio de Salud provincial. Al desplazar el conflicto del expediente judicial a la vida real, se desarma la retórica de la desidia administrativa. El documento rebate la falacia del deslinde provincial hacia el Estado Nacional, fundamentando la corresponsabilidad concurrente en salud y capitalizando el allanamiento parcial que significó la reciente autorización de cirugías. Asimismo, denuncia la gravedad institucional por la ausencia de historias clínicas bajo la gestión de la Dra. Salvo, contrastándola con el modelo respetuoso del Hospital Oñativia. Frente a la violencia económica estatal, esta lucha exige pasar de una "ciudadanía de papel" a una ciudadanía sexual plena, donde la hormonización gratuita sea un derecho vital e inalienable.



 

Contenidos

Introducción:El imperativo de la voz propia y el rol del sujeto político

I.Corresponsabilidad Estatal: La falacia del deslinde provincial y elallanamiento implícito

II.Gravedad Institucional y Violencia Administrativa: La ausencia de historiasclínicas

III.Construcción de Ciudadanía Sexual: Reconocimiento, Redistribución y Crítica alPrejuicio Burocrático

IV.Estrategia de Incidencia: Cabildeo Político e Interpelación Institucional

V.Matriz de Argumentación Estratégica para Voceros

VI.Redacción Modelo de Argumentos para Vocería Pública

Modelo1: Sobre la urgencia sanitaria y el sentido de la causa

Modelo2: Sobre la excusa del Estado respecto a la Nación

Modelo3: Sobre la falta de historias clínicas y el maltrato en el sistema

VII.Recomendaciones Finales: La lucha comunitaria en la Salta feudal

 

 Síntesis auditiva del audio


Introducción: El imperativo de la voz propia y el rol del sujeto político

Este ensayo nace del encuentro, la discusión y el intercambio de ideas entre ustedes —les doce jóvenes amparistas trans que pusieron la firma y el cuerpo en el amparo colectivo contra el Gobierno de la Provincia de Salta y su Ministerio de Salud Pública— y el equipo interdisciplinario y militante integrado por la Asociación Miguel Ragone, Mujeres Trans Argentina (MTA) y Crianzas Diversas. El objetivo de este texto es sintetizar y profundizar los ejes debatidos en nuestra asamblea, brindándoles herramientas analíticas, conceptuales y discursivas para consolidar su intervención pública en los medios de comunicación, las redes sociales y la prensa.

Existe una razón política y técnica fundamental por la cual deben ser ustedes quienes asuman la vocería pública de esta causa en este momento crucial del proceso judicial. Históricamente, las luchas de los colectivos vulnerados han corrido el riesgo de ser expropiadas por la tecnocracia o por el paternalismo de cuadros expertos y dirigentes de organizaciones sociales. Cuando son los "especialistas" o las estructuras de las ONG quienes monopolizan los micrófonos, el conflicto tiende a reducirse a una disputa abstracta, burocrática o teórica. El Estado y sus abogados se sienten cómodos en ese terreno: pueden tildar el reclamo como un "interés corporativo", un "curro de las ONG" o una mera discusión técnica sobre asignación de partidas presupuestarias.

Por el contrario, cuando son ustedes —quienes atraviesan cotidianamente la interrupción de sus tratamientos, quienes deben fraccionar dosis, quienes padecen el regreso involuntario de ciclos hormonales o la angustia de turnos negados— los que toman la palabra, el debate se desplaza del expediente a la vida real. La presencia y la voz directa de los sujetos afectados desarma la retórica administrativa despersonalizada. Politiza el dolor, visibiliza la violencia institucional sobre los cuerpos y demuestra que lo que está en juego no es un trámite formal, sino la vida, la salud integral y la dignidad. Los cuadros técnicos y activistas debemos permanecer en un rol de soporte procesal, acompañamiento y resguardo tras bambalinas, garantizando que la centralidad política pertenezca de manera inalienable a las personas amparistas.



I. Corresponsabilidad Estatal: La falacia del deslinde provincial y el allanamiento implícito

En su contestación a la demanda, el Ministerio de Salud Pública de Salta y la Fiscalía de Estado articularon como argumento central que la compra y distribución de insumos de hormonización corresponde exclusivamente al Ministerio de Salud de la Nación. Bajo esa premisa, intentan lavarse las manos, deslindar su responsabilidad y exigir la citación obligatoria del Estado Nacional como condición previa para continuar el juicio.

Desde el punto de vista constitucional y del derecho internacional de los derechos humanos, esta postura es jurídicamente insostenible. En el esquema federal argentino y bajo los estándares de tutela judicial efectiva y derecho a la salud (arts. 42 y 75 inc. 22 de la Constitución Nacional), la responsabilidad de garantizar las prestaciones sanitarias esenciales es de carácter concurrente y compartida entre la Nación y las Provincias. La Provincia de Salta no puede escudarse en los recortes o la inacción del Gobierno Nacional para abandonar a sus ciudadanos. Si la Nación interrumpe o demora el envío de insumos, la jurisdicción provincial tiene el deber constitucional y legal de activar sus propios mecanismos presupuestarios y de contratación para suplir de inmediato esa falencia. La salud de las personas no puede quedar congelada como rehén de disputas o burocracias de competencias entre distintos niveles del Estado.

Paralelamente, la respuesta del Gobierno provincial contiene una contradicción lógica e idónea para nuestra estrategia: el allanamiento parcial. La provincia presentó una resolución donde el Ministro de Salud, Federico Mangione, autoriza la realización de las cirugías de adecuación corporal (específicamente la adenomastectomía) solicitadas por los amparistas en el Hospital Público Materno Infantil. Jurídicamente, al aceptar la provisión de las intervenciones quirúrgicas, el Estado se allana implícitamente al objeto central de la demanda. No es posible escindir la salud trans: la hormonización y las cirugías forman parte de un único proceso médico-sanitario integral reconocido por la Ley Nacional de Identidad de Género (N.° 26.743). Al conceder las cirugías, la provincia reconoce de hecho la vigencia de la norma y la legitimidad del tratamiento integral de afirmación de género, desmoronando su propio argumento de insostenibilidad presupuestaria.

Finalmente, la pretensión del Estado de que el amparo sea rechazado "con costas" revela una estrategia de amedrentamiento y violencia económica. Imponer el pago de honorarios y gastos judiciales a jóvenes trans en situación de alta vulnerabilidad socioeconómica busca infundir temor en el colectivo para forzar la deserción del reclamo. Frente a esto, nuestra actitud discursiva debe ser firme: denunciar que el Estado utiliza la amenaza financiera para castigar a quienes ejercen su derecho constitucional de acudir a la justicia.



II. Gravedad Institucional y Violencia Administrativa: La ausencia de historias clínicas

Uno de los hallazgos más alarmantes del trámite judicial fue la respuesta dada por la médica encargada del área de diversidad, la Dra. María del Carmen Salvo. Al requerírsele el expediente médico e historia clínica de los amparistas, la funcionaria presentó una planilla en Excel donde la "historia clínica" de pacientes con años de tratamiento se reducía a tres líneas genéricas de texto (mencionando nombre, tipo de hormona y última consulta). En varios casos, el propio informe estatal consigna de manera insólita que los pacientes se encuentran en terapia hormonal desde 2020 "sin registro de consultas formales endocrinológicas dentro del sistema".

Esta situación constituye una falta gravísima al deber de cuidado y una manifestación de negligencia médica e institucional. Suministrar fármacos de alta complejidad —como la testosterona (Névido, Testovirol) o los geles hormonales— sin llevar un registro sistemático de peso, talla, presión arterial, perfil lipídico, ecografías y dosajes hormonales periódicos expone a las personas a riesgos severos para su salud física, tales como poliglobulia, hipertensión, coágulos sanguíneos o eventos cardiovasculares.

Esta desidia institucional alimenta la hipótesis de que la falta de registros formales en el sistema público responde a una dinámica de clandestinidad y mercantilización. Se ha evidenciado cómo el sistema expulsaba a los pacientes del ámbito hospitalario (negando turnos o alegando falta de agenda) para derivarlos de manera informal hacia el consultorio privado de la misma profesional o hacia el mercado informal de hormonas.

Frente a este modelo opaco e informal, la experiencia contada por los propios amparistas que migraron su atención al Hospital Oñativia (bajo la atención de profesionales como la Dra. Campero) demuestra que otra atención médica pública es posible. En el Hospital Oñativia se realizan controles integrales, pesajes, ecografías y análisis de laboratorio gratuitos y en el día, garantizando un trato digno, respetuoso y técnicamente riguroso.

En el debate sobre la medida cautelar, esta falta de historias clínicas fue usada por la Fiscalía de Estado para intentar frenar la orden judicial de entrega inmediata de medicación, alegando la ausencia de prueba sobre el curso exacto del tratamiento. Ante los medios, el argumento de ustedes debe ser contundente: la falta de historia clínica no es responsabilidad del paciente, sino una prueba irrefutable del abandono e incumplimiento del Estado.



III. Construcción de Ciudadanía Sexual: Reconocimiento, Redistribución y Crítica al Prejuicio Burocrático

Para fortalecer la comprensión del conflicto, es indispensable incorporar los aportes de la teoría crítica queer, los feminismos jurídicos y la filosofía política sobre las nociones de ciudadanía, reconocimiento y redistribución.

Como ha teorizado Nancy Fraser, la justicia social requiere tanto del reconocimiento de las identidades como de la redistribución de los recursos materiales. La sanción de la Ley N.° 26.743 en 2012 significó un avance histórico en el plano del reconocimiento simbólico y la autonomía identitaria. Sin embargo, un derecho reconocido en el papel que no se sostiene con partidas presupuestarias, hormonización gratuita, insumos y equipos capacitados se transforma en una "ciudadanía a medias" o "ciudadanía de papel". Este amparo colectivo representa una lucha material por completar esa ciudadanía sexual: exigir que el Estado redistribuya recursos públicos para que el derecho a la identidad no sea un privilegio de quienes pueden pagarlo en el mercado privado.

Por otro lado, la teoría crítica queer y los feminismos jurídicos nos enseñan a desmontar las formas en que el poder institucional ejerce violencia de manera soterrada. El prejuicio transodiante en la burocracia estatal rara vez se manifiesta como un insulto explícito; se viste de neutralidad técnica y racionalidad administrativa. Cuando el Ministerio de Salud argumenta que no corresponde crear equipos específicos de atención a la diversidad para "racionalizar recursos humanos" o que debe aplicarse una "igualdad formal" atendiendo a todos en los servicios comunes, está aplicando un sesgo excluyente.

Tratar como "privilegio" las medidas de adecuación para un grupo históricamente discriminado invierte perversamente el concepto de igualdad real (art. 75 inc. 23 CN). La verdadera igualdad consiste en otorgar un trato diferenciado a quien se encuentra en una situación de desigualdad estructural. Someter a una persona trans a un sistema sanitario "común" que la patologiza, la llama por un nombre que no le pertenece, le niega los controles específicos o la maltrata en los pasillos no es tratarla de manera "igual", sino reproducir la violencia institucional.

Asimismo, las afirmaciones del Estado que catalogan la interrupción de hormonas como un trámite secundario deben ser refutadas con vehemente claridad discursiva. No estamos ante un reclamo cosmético o un capricho estético: la interrupción abrupta de la terapia hormonal produce un daño somático y psíquico de enorme gravedad. El regreso forzado de ciclos menstruales en varones trans, la alteración del estado de ánimo, la paranoia, la depresión clínica y la ideación suicida son consecuencias médicas documentadas. La hormonización es una cuestión de salud integral, de integridad psíquica y de vida o muerte.



IV. Estrategia de Incidencia: Cabildeo Político e Interpelación Institucional

El litigio estratégico no se agota en las paredes del juzgado; requiere una estrategia combinada de presión e interpelación institucional. Para maximizar las probabilidades de éxito, la causa debe avanzar sobre dos ejes clave del poder político provincial:

  1. Interpelación al Ministerio de Salud Pública (Federico Mangione): La postura discursiva ante el Ministerio no debe ser de confrontación ciega, sino de exigir la depuración del sistema. Dado que la actual gestión ministerial ha manifestado la intención de sancionar las malas prácticas médicas en el sistema público, se debe situar la desidia del área de diversidad (la falta de historias clínicas y el posible desvío de hormonas) como una "olla de corrupción y abandono" que el propio Ministro tiene la obligación de corregir y reestructurar.

 

  1. Control y Cabildeo en la Legislatura Provincial: Es fundamental activar canales de control legislativo. Se deben promover alianzas tácticas con legisladores provinciales (incluyendo contactos con senadores como Roque Cornejo o diputados de diversos bloques) para que presenten pedidos formales de informe al Poder Ejecutivo. Dichos pedidos deben exigir precisiones sobre la compra, el stock real y el destino de las 105.000 a 150.000 dosis de hormonas enviadas por Nación, así como sobre el estado de las historias clínicas y la fiscalización de los centros de salud.

 

  1. Mesas de Concertación e Interdisciplina: Exigir a la Subsecretaría de Políticas de Género la apertura inmediata de mesas de diálogo interdisciplinarias e interministeriales que sienten cara a cara a las organizaciones, a los amparistas y a los funcionarios de salud[cite: 1, 2]. La estrategia es sacar la discusión del pasillo informal y llevarla a compromisos institucionales firmados y auditables.

 

V. Matriz de Argumentación Estratégica para Voceros

Para las intervenciones en medios de comunicación y notas de prensa, los voceros amparistas deben estructurar sus declaraciones utilizando la siguiente gradación argumentativa:

 

Nivel de Argumento

Enfoque discursivo y clave de comunicación

Argumento de Máxima (Fundamentación Constitucional y de DDHH)

Exigir el cumplimiento irrestricto de la Ley N.° 26.743 y la Constitución. El Estado es garante de la salud integral y de la ciudadanía plena; no pedimos favores ni prestaciones extraordinarias, exigimos el ejercicio de un derecho humano consagrado que fue interrumpido arbitrariamente.

Argumento de Refuerzo (Daño Sanitario y Crítica a la Desidia)

Exponer la gravedad del impacto médico y psíquico por la falta de hormonas (depresión, regresión de procesos biológicos, afecciones físicas). Denunciar la violencia administrativa y la falta de historias clínicas como una muestra de abandono e irresponsabilidad médica estatal.

Argumento de Respaldo (Técnico, Procesal y de Gestión)

Refutar el deslinde provincial hacia Nación recordando la responsabilidad concurrente. Evidenciar que la provincia ya se allanó al conceder las cirugías, demostrando que existe capacidad técnica y deber legal de dar respuesta inmediata.

 

VI. Redacción Modelo de Argumentos para Vocería Pública

A continuación, se ofrecen párrafos modelo, diseñados para ser adaptados por les jóvenes amparistas en entrevistas televisivas, radiales o gráficas:

Modelo 1: Sobre la urgencia sanitaria y el sentido de la causa

"Nosotros no fuimos a la justicia a pedir un privilegio ni una atención preferencial. Presentamos este amparo colectivo porque el Estado provincial cortó de un día para otro la entrega de medicamentos y la atención médica que sostiene nuestras vidas. La hormonización no es una cuestión estética ni un capricho: es salud mental, es salud física y es dignidad humana. La interrupción abrupta nos enferma, nos genera depresión y nos empuja al aislamiento. Exigimos que el Ministerio de Salud cumpla con la Ley Nacional de Identidad de Género y nos garantice los tratamientos de manera continua e integral."

 

Modelo 2: Sobre la excusa del Estado respecto a la Nación

"El Gobierno de la Provincia de Salta no puede excusarse diciendo que el problema es de la Nación. En materia de salud, la responsabilidad ante los ciudadanos de Salta es del Gobernador y de su Ministro de Salud. Si la Nación frena el envío de medicamentos, la Provincia tiene la obligación legal de comprar los insumos y garantizar la atención. Nuestra salud no puede quedar atrapada en una discusión de presupuesto o en un pase de facturas entre funcionarios de distinto nivel."

 

Modelo 3: Sobre la falta de historias clínicas y el maltrato en el sistema

"Es inaceptable que el propio Ministerio de Salud reconozca en el expediente que no existen historias clínicas de nuestros tratamientos. Durante años nos dieron medicamentos en pasillos, sin estudios serios ni seguimiento médico. Pedir un equipo capacitado y respetuoso en un hospital no es pedir un trato privilegiado: es pedir que dejen de maltratarnos y que el sistema público funcione con la seriedad que cualquier paciente se merece."

 

VII. Recomendaciones Finales: La lucha comunitaria en la Salta feudal

Llegar a esta etapa del proceso judicial —con la demanda admitida, las contestaciones del Estado sobre la mesa y el debate sobre la cautelar en marcha— constituye por sí mismo un triunfo político sin precedentes. Se ha logrado romper el muro de silencio administrativo y obligar al Poder Ejecutivo a dar explicaciones por escrito ante un juez.

Sin embargo, el escenario donde libramos esta batalla presenta desafíos de extrema complejidad. Atravesamos un contexto nacional e internacional de retroceso de las funciones protectoras del Estado, acompañado por un alarmante incremento de los discursos de odio, el negacionismo de derechos y la violencia hacia las diversidades sexo-genéricas[cite: 1, 2].

En este marco, la situación de la provincia de Salta cobra una dimensión particular. Salta se ha configurado históricamente como una sociedad conservadora, con fuertes rasgos feudales en sus estructuras de poder, donde las élites políticas y burocráticas han mostrado una resistencia sistemática a reconocer de forma efectiva los derechos conquistados en las leyes nacionales. En el ámbito de la salud salteña, los derechos de las personas trans suelen ser tratados con una mezcla de condescendencia paternalista, desprecio institucional y marginación presupuestaria.

 

Por esta razón, la firma de este amparo no debe ser comprendida como una gestión individual para resolver la situación particular de doce personas. Ustedes están sosteniendo una bandera de alcance comunitario e histórico. Cada paso que dan en los tribunales, cada entrevista que conceden, cada firma que estampan en las hojas del expediente es un acto de resistencia colectiva que amplía los márgenes de la ciudadanía sexual para todo el colectivo trans de Salta y de la región.

 

Sostener esta causa requiere organización, cuidado mutuo y articulación comunitaria. No permitan que las tácticas de dilación del Estado o las amenazas de costas aplaquen la fuerza de su reclamo. La legitimidad histórica, la razón jurídica y la urgencia de la vida están de su lado. Sigamos trabajando juntos, con la frente en alto, defendiendo no solo la salud individual, sino el derecho inalienable de toda nuestra comunidad a existir y vivir con plena dignidad.

 

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